Finanzas personales

¿Cuánto cuesta criar un hijo en Chile?

Según datos oficiales, criar un hijo en Chile cuesta en promedio cerca de $595.000 mensuales. Qué incluye esa cifra y por qué el tiempo también cuenta.

Cuando una pareja piensa en tener hijos, una de las primeras preguntas que aparece es inevitable:

¿Nos alcanzará el dinero?

No existe una respuesta única, pero sí existen datos oficiales que ayudan a dimensionar el desafío.

Según el estudio “Canasta de Crianza: su costo económico en Chile”, elaborado por UNICEF junto al Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el Ministerio de Economía y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), criar un hijo en Chile cuesta, en promedio, alrededor de $595.000 mensuales.

Lo interesante es que esta cifra va mucho más allá de los gastos que normalmente asociamos a un hijo.

¿Qué considera este cálculo?

El estudio divide el costo de la crianza en dos grandes componentes.

El primero corresponde a los bienes y servicios, con un promedio cercano a $383.000 mensuales. Aquí se incluyen gastos como alimentación, vestuario, vivienda, transporte, educación, salud y recreación.

El segundo componente, y probablemente el más interesante, corresponde al tiempo de cuidado, estimado en alrededor de $212.000 mensuales.

Este valor no representa un gasto que las familias paguen directamente. Lo que hace el estudio es reconocer económicamente el tiempo que madres, padres o cuidadores destinan a alimentar, trasladar, acompañar, cuidar o apoyar a sus hijos en sus actividades diarias. Para ello, estima cuánto costaría contratar a una persona para realizar esas mismas tareas.

Es un recordatorio de que criar un hijo no solo requiere dinero. También requiere tiempo.

El costo cambia con la edad

El monto promedio tampoco es igual durante toda la infancia.

Un niño de 2 años tiene un costo cercano a $709.000 mensuales, principalmente porque necesita una gran cantidad de horas de cuidado directo.

En cambio, un adolescente de 15 años tiene un costo promedio cercano a $485.000 mensuales. Aunque aumentan gastos como alimentación, transporte y educación, el tiempo de cuidado disminuye porque adquiere mayor autonomía.

Cada etapa presenta desafíos distintos, pero todas exigen una planificación financiera responsable.

El tiempo también forma parte de la inversión

Más allá de las cifras, hay una conclusión que me parece aún más importante.

El psiquiatra Daniel J. Siegel, autor de The Power of Showing Up y The Whole-Brain Child, sostiene que el desarrollo emocional de un niño depende mucho más de la calidad de la relación con sus cuidadores que del nivel de ingresos de la familia.

Daniel J. Siegel, psiquiatra y autor de The Power of Showing Up y The Whole-Brain Child
Daniel J. Siegel, psiquiatra y autor de The Power of Showing Up

Siegel resume esta idea en lo que denomina las “4 S”: que los niños se sientan seguros (Safe), vistos (Seen), calmados (Soothed) y protegidos (Secure).

Ninguna de esas cuatro necesidades puede comprarse.

Como experiencia personal, he llegado a pensar que la educación tradicional que reciben nuestros hijos es solo una parte de su formación. Probablemente, lo que aprenden en el hogar, observando a sus padres y compartiendo tiempo con ellos, tenga una influencia aún mayor en la persona que llegarán a ser.

El tiempo que puedas pasar con tu hijo, escuchándolo, jugando, conversando o simplemente estando presente, probablemente sea la mejor inversión que puedes hacer por él.

Administrar bien las finanzas del hogar no solo tiene el objetivo de ahorrar más o aumentar el patrimonio. También debería permitirnos disponer de más tiempo y tranquilidad para dedicarlo a quienes más queremos.

Porque, al final, el recurso más valioso que un padre puede entregar a un hijo no es el dinero.

Es su tiempo.

Equipo Konomit